Las Mujeres y el Sueño

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Las Experiencias Unicas del Sueño de las Mujeres

El sueño es una necesidad humana básica tan importante para una buena salud como la dieta y el ejercicio. Cuando dormimos, nuestros cuerpos descansan pero los cerebros están activos. El sueño sienta las bases para un día productivo. Aunque la mayoría de las personas necesita de siete a nueve horas de sueño cada noche para funcionar bien al día siguiente, la encuesta las Mujeres y el Sueño de 1998 de la Fundación Nacional del Sueño (NSF) encontró que la mujer promedio de edad entre los 30 – 60 años duerme solamente seis horas y cuarenta y un minutos durante la semana de trabajo. Una encuesta más reciente del Sueño en América de 2005 de NSF de personas adultas reveló que las mujeres más que los hombres tienen dificultad para dormirse y para mantenerse dormidas y que experimentan más somnolencia durante las horas del día por lo menos unas noches/días por semana. Investigaciones han demostrado que la falta de suficiente sueño resulta en somnolencia durante las horas del día, un aumento en accidentes, problemas de concentración, mal desempeño en el trabajo y en la escuela y posiblemente un aumento en enfermedades y ganancia de peso.

Dormir lo suficiente es vital, pero de la misma importancia es la calidad de sueño. Las condiciones biológicas únicas de la mujer como el ciclo menstrual, el embarazo y la menopausia pueden afectar qué tan bien duerme una mujer. Esto se debe a que los cambios de los niveles de hormonas que una mujer experimenta cada mes y a lo largo de su vida, como los de estrógeno y progesterona tienen un impacto en el sueño. Comprender los efectos de estas hormonas, los factores ambientales y los hábitos de su estilo de vida pueden ayudar a que las mujeres disfruten de una buena noche de sueño.

Comprender su Ciclo Mensual

Cambios en el cuerpo de las mujeres ocurren en épocas diferentes en el ciclo menstrual y pueden afectar el sueño. Por ejemplo, el 50% de las mujeres durante la menstruación reporta hinchazón que les disturba el sueño de acuerdo a la encuesta las Mujeres y el Sueño de NSF. En promedio, estas mujeres reportan sueño perturbado de dos a tres días cada ciclo menstrual. Estos cambios pueden estar relacionados al aumento y disminución de los niveles de hormonas en el cuerpo. En general, el estrógeno (estradiol) aumenta el sueño de movimientos oculares rápidos (REM), un estado del sueño cuando típicamente soñamos. La hormona progesterona, que aumenta después de la ovulación (cuando un ovario libera un óvulo), puede causar que algunas mujeres se sientan más somnolientas o fatigadas. Sin embargo, es más probable que el sueño de mala calidad ocurra al comienzo del ciclo menstrual cuando comienza el sangrado. Otros factores que influyen en el sueño son estrés, estado de ánimo, enfermedad, medicamentos, dieta, estilo de vida y medio ambiente del sueño. Las experiencias del sueño de las mujeres varían mucho durante el ciclo menstrual y ciertos tipos de problemas de sueño están asociados con cada fase del ciclo.

Antes de la Ovulación (días 1 –12): Típicamente, el período (sangrado o menstruación) ocurre por cinco días. Después de que el período termina, un óvulo madura en el ovario. Durante el sangrado menstrual, la mujer tiende a tener sueño menos reparador que en otras ocasiones. El 36% de las mujeres encuestadas por NSF dijo que su sueño fue más alterado durante los primeros días de su período menstrual.

Ovulación (días 13 – 14): Un óvulo es liberado. Si el óvulo es fertilizado ocurre el embarazo. De otra manera el ciclo continúa y un período menstrual ocurre aproximadamente 14 días después.

NIVELES DE PROGESTERONA DURANTE UN CICLO MENSTRUAL TIPICO

Menstruación Progesterona

Día del Ciclo

Después de la Ovulación (días 15 – 28): Si no ocurre el embarazo, el revestimiento de las paredes uterinas comienza a derrumbarse y es expulsado durante el período menstrual.

* Al comienzo de esta fase los niveles de progesterona son altos, alcanzando su máximo nivel como en los días 19 –22. Entonces los niveles comienzan a disminuir hacia el final de la fase. Las mujeres pueden encontrar que tienen más dificultad para dormirse.

Esto puede estar relacionado a que los niveles de progesterona están disminuyendo rápidamente.

* Los síntomas del Síndrome Premenstrual (PMS) pueden ocurrir durante la porción más tardía de esta fase (comenzando como en los días 22 – 28). Estos incluyen hinchazón, dolor de cabeza, cambios de ánimo, irritabilidad y calambres abdominales: uno o todos pueden contribuir a dificultades para dormir bien. Los problemas más comunes relacionados al sueño reportados por mujeres con PMS son: Insomnio (dificultad para dormirse, mantenerse dormido, despertarse muy temprano o un sueño no refrescador), hipersomnia (dormir demasiado) y somnolencia durante las horas del día.

Consejos que Pueden Ayudar al Sueño

Si por cualquier razón Ud. tiene dificultades con su sueño, aquí va a encontrar algunos consejos que pueden ayudarle a pasar una noche mejor:

1. Haga ejercicio regularmente, pero termine de hacerlo por lo menos tres horas antes de la hora de acostarse. El ejercicio puede aliviar algunos de los síntomas de PMS y aumentar la cantidad de sueño profundo.

2. Evite alimentos y bebidas altas en azúcar (incluyendo miel, almíbar), cafeína (café, gaseosas, té, chocolate) y alcohol antes de acostarse. La cafeína y el alcohol perturban el sueño. La cafeína también puede contribuir a la hinchazón premenstrual. La nicotina puede dificultar el dormirse y conduce a un sueño fragmentado. También puede ponerla en riesgo de cáncer y enfermedad cardíaca. Evite comidas grandes y limite el consumo de líquidos antes de acostarse. Trate un refrigerio saludable para no estar ni demasiado llena ni con demasiada hambre.

3. Trate de mantener una rutina normal relajadora a la hora de acostarse y mantenga horas regulares para dormir. Asegúrese que su dormitorio está obscuro, fresco y silencioso y que sus almohadas, superficie donde duerme y sus frazadas la proveen con comodidad.

4. Para reducir los síntomas de PMS tales como hinchazón, irritabilidad y sensibilidad del seno u otros problemas, consulte a su médico.

Embarazo: Durmiendo por Dos

El embarazo es un tiempo emocionante y que demanda mucho físicamente. Sintomas físicos (dolores corporales, náusea, calambres en las piernas, movimientos del feto y acidez), a la vez qu cambios emocionales (depresión, ansiedad, preocupación) pueden interferir con el sueño. En la encuesta de NSF, el 78% de las mujeres reportó más sueño afectado durante el embarazo que en otras ocasiones aunque algunas mujeres embarazadas tienen pocos problemas de sueño. Los problemas relacionados al sueño son más frecuentes mientras el embarazo progresa. Un estudio reportó que cambios en el sueño ocurren en de 13 a 20% de las mujeres en el primer trimestre y aumenta a de 66 a 90% en el tercer trimestre. En general, se puede experimentar náusea temprano mientras que incomodidad general puede afectar el sueño más tarde en el embarazo.

Primer Trimestre (Meses 1 – 3)

En general, las mujeres tienen peor calidad de sueño durante el último trimestre del embarazo, pero disturbios de sueño pueden comenzar durante el primer trimestre. Se producen altos niveles de progesterona, aumentando la sensación de somnolencia. También aumenta el número de veces que una mujer se despierta durante la noche a orinar. Pueden comenzar patrones alterados de sueño. El sueño interrumpido puede causar somnolencia durante las horas del día. Las mujeres tienden a dormir más durante este tiempo que antes de estar embarazadas, o más tarde en el embarazo.

Segundo Trimestre (Meses 4 – 6)

Durante este trimestre, el feto que está creciendo disminuye la presión sobre la vejiga al moverse arriba de ella y disminuye la necesidad de visitas frecuentes al cuarto de baño. La calidad del sueño es aún peor de lo que era antes del embarazo y muchas mujeres se impacientan al buscar una posición cómoda.

Tercer Trimestre (Meses 7 – 9)

Las mujeres experimentan la mayor cantidad de problemas del sueño relacionados al embarazo durante este tiempo aunque duerman por mas tiempo y tomen más siestas al final del embarazo. Con frecuencia pueden sentirse físicamente incómodas. Acidez, calambres en las piernas y congestión sinusal son razones comunes para perturbar el sueño a la vez que un aumento en la necesidad de ir al cuarto de baño (el feto otra vez pone presión sobre la vejiga.) Un estudio reportó que hacia el final del embarazo, el 97% de las mujeres se estaba despertando durante la noche.

Posparto

Como es de esperarse, las madres de bebés recien nacidos experimentan mucha falta de sueño y somnolencia durante las horas del día lo que puede contribuir a la "depresión posnatal" experimentada por entre el 75 y 80% de las madres nuevas. Usualmente esta es una condición temporal, pero puede volverse extremadamente seria y aún poner a una madre nueva en peligro de suicidio. En general es tratable con ayuda profesional y mejorará cuando el bebé desarrolle y establezca un horario regular de sueño por la noche.

Roncar y Somnolencia Severa durante las Horas del Día

Durante el embarazo, mujeres que nunca antes han roncado pueden comenzar a hacerlo. Como el 30% de las mujeres embarazadas ronca debido a un aumento de la hinchazón de las vías nasales. Esto puede bloquear parcialmente las vías respiratorias. Roncar también puede traer como consecuencia hipertensión arterial lo cual puede poner a ambos la madre y el feto en riesgo. Si el bloqueo es severo, puede resultar en apnea del sueño que se caracteriza por ronquidos ruidosos y períodos en que para la respiración durante el sueño. La falta de oxígeno disturba el sueño y puede afectar al feto no nacido. Si ronca ruidosamente y tiene somnolencia severa durante las horas del día (otro síntoma de apnea del sueño y otros trastornos del sueño), consulte a su médico.

Piernas Inquietas Secundarias durante el Embarazo

Hasta el 15 por ciento de las mujeres embarazadas desarrolla el Síndrome de las Piernas Inquietas (RLS) durante el tercer trimestre. Una causa que contribuye puede ser la deficiencia de hierro y/o ácido fólico. En general, RLS es más prevaleciente en mujeres que en hombres. Los síntomas de RLS dificultan el dormirse y mantenerse dormido debido a un deseo incontrolable de mover las piernas en respuesta a sensaciones desagradables en las piernas. Estas sensaciones aparecen cuando se descansa y con frecuencia también disturban el sueño. Mover las piernas puede parar estos síntomas temporalmente, pero la irritación regresa cuando la pierna está inmóvil. Afortunadamente, los síntomas de RLS usualmente terminan después del nacimiento del bebé. Los medicamentos usados para tratar RLS pueden causar daño al feto y deben ser discutidos con un médico.

Consejos sobre el Sueño para Mujeres Embarazadas

1. En el tercer trimestre, duerma sobre su lado izquierdo para permitir el mejor flujo de sangre hacia el feto y hacia su útero y riñones. Evite acostarse sobre su espalda (boca arriba) por mucho tiempo.

2. Beba muchos líquidos durante el día, pero disminúyalos antes de la hora de acostarse.

3. Para prevenir la acidez, no coma grandes cantidades de comidas picantes, ácidas (como productos de tomate) o comidas fritas. Si la acidez es un problema, duerma con la cabeza elevada sobre almohadas.

4. Haga ejercicio regularmente para ayudarse a estar saludable, a mejorar la circulación y a reducir los calambres en las piernas.

5. Trate de comer refrigerios frecuentes suaves (como galletas saladas) durante el día. Esto ayuda a evitar la náusea al mantener el estómago lleno.

6. Almohadas y colchones especiales para "embarazadas" pueden ayudarla a dormir mejor. O use almohadas regulares para dar soporte a su cuerpo.

7. Las siestas pueden ayudar. La encuesta de 1998 de NSF encontró que el 51% de las mujeres embarazadas o recientemente embarazadas reportó por lo menos una siesta durante los días de entre semana; el 60% reportó por lo menos una siesta durante el fin de semana.

8. Aprenda a relajarse con técnicas de relajamiento y respiración, las cuales también pueden ayudar cuando comiencen las contracciones. También puede ser útil un baño o una ducha con agua tibia antes de acostarse.

9. Háblele a su médico si desarrolla problemas médicos y/o si el insomnio persiste

Una vez que el bebé nace, el sueño de la madre es interrumpido frecuentemente especialmente si ella está amamantando. Las madres que amamantan y las que tienen bebés que se despiertan frecuentemente durante la noche deben tratar de dormir una siesta cuando los bebés lo hacen. Compartir el cuidado del bebé lo más posible, especialmente durante la noche, es importante para la salud, seguridad, cumplimiento y energía de la madre.

Comprendiendo la Menopausia

La menopausia es una época de cambios mayores hormonales, físicos y psicológicos para las mujeres aunque los síntomas de menopausia varían de mujer a mujer. Durante la perimenopausia o fase de transición, los ovarios de una mujer gradualmente (a través de varios años) disminuyen la producción de estrógeno y progesterona. Si a una mujer le remueven los ovarios quirúrgicamente (ooforectomía), los períodos terminan abruptamente y los síntomas de menopausia empeoran. Un año después de que los períodos menstruales han terminado, una mujer llega a la menopausia, en promedio cerca de los 50 años de edad. Desde la perimenopausia hasta la posmenopausia, las mujeres reportan la mayor cantidad de problemas de sueño y relacionados al sueño. Los más importantes incluyen sofocos de calor, trastornos del estado de ánimo, insomnio y respiración desordenada durante el sueño (como lo es la apnea obstructiva del sueño). Los problemas del sueño con frecuencia están acompañados por depresión y ansiedad.

En general, las mujeres en posmenopausia están menos satisfechas con su sueño y como el 61% reporta síntomas de insomnio. Se ha encontrado que roncar es más común y severo en mujeres posmenopáusicas. Roncar, junto con pausas en la respiración son señales de un trastorno del sueño más serio, apnea obstructiva del sueño (OSA).

Los cambios y disminución de los niveles de estrógeno causan muchos de los síntomas de menopausia incluyendo los sofocos que son inesperadas sensaciones de calor en todo el cuerpo acompañadas de sudor. Usualmente comienzan alrededor de la cara y se expanden al pecho afectando a entre el 75 – 85% de las mujeres cerca de la menopausia. Antes del sofoco de calor, la temperatura del cuerpo aumenta y hay tendencia a despertarse. Los sofocos de calor duran un promedio de tres minutos lo que conduce a peor eficiencia del sueño. La mayoría de las mujeres experimentan éstos por un año, pero como el 25% tiene sofocos por cinco años. Mientras que el tiempo total de sueño puede no estar afectado, la calidad del sueño sí. Los sofocos de calor pueden interrumpir el sueño y los despertamientos frecuentes causan fatiga al día siguiente.

Se ha encontrado que el tratamiento con estrógeno (Terapia de Reemplazo de Estrógeno, ERT) o con estrógeno y progesterona (Terapia de Reemplazo Hormonal, HRT) ayuda a aliviar los síntomas de menopausia. Los efectos de HRT y ERT varían entre las mujeres dependiendo de la forma como se tomen (píldora, parche, gel, crema o inyección) y el número de años que se use. Sin embargo, varios estudios recientes a grande escala patrocinados por el gobierno de los Estados Unidos (Iniciativa de la Salud de la Mujer) fueron cancelados debido a ciertos riesgos pues se encontró que el tomar HRT puede poner a las mujeres en peligro de enfermedad cardiovascular y demencia. Para las mujeres que tomen HRT para reducir los síntomas de menopausia, se recomienda que HRT sea prescrita en las dosis efectivas más bajas y sea usada solamente por períodos cortos y no a largo plazo. Se recomienda que Ud. hable con su médico acerca de sus síntomas, los riesgos y beneficios de HRT y métodos alternativos para controlar los síntomas de menopausia incluyendo el sueño.

Hay métodos alternativos para controlar los síntomas de menopausia que pueden funcionar para Ud. Estos incluyen productos alimenticios y medicamentos tales como suplementos de calcio, vitamina D y bifosfonatos para la prevención o tratamiento de osteoporosis (adelgazamiento y debilitamiento de los huesos); cremas y anillos de estrógeno para la sequedad vaginal; y drogas que promueven el sueño para el insomnio. Todas las formas de estrógeno que entran en el torrente sanguíneo reducen los sofocos de calor.

Un tratamiento alternativo para los síntomas de menopausia puede venir de los productos de soya ("tofu", semillas de soya y leche de soya). Todos contienen fitoestrógeno, una hormona vegetal similar al estrógeno. Los productos de soya pueden reducir los sofocos de calor, pero no hay resultados consistentes sobre su habilidad de aliviarlos. Además, pueden producir efectos secundarios gastrointestinales. Simplemente porque es un producto natural no significa necesariamente que es más seguro de usar que otros tratamientos.

Los fitoestrógenos también están disponibles en suplementos nutricionales dispensados sin receta médica (“ginseng”, extracto de trébol rojo, “cohosh” negro). Estos suplementos no están regulados por la Administración de Alimentos y Drogas (FDA); y se desconocen sus dosis apropiadas, seguridad, efectos y riesgos a largo plazo.

Decidir cual producto usar y si se usa por cuanto tiempo son preguntas que una mujer debe discutir con su médico. La respuesta dependerá del historial personal y médico, y el historial familiar.

Consejos para Dormir Durante Menopausia

* Coma saludable: Evite comidas grandes especialmente antes de acostarse. Mantenga un peso normal regular. Algunas comidas que son picantes o acídicas pueden provocar

sofocos de calor. Trate comidas ricas en soya porque pueden reducir al mínimo los sofocos de calor.

* Evite nicotina, cafeína y alcohol especialmente antes de acostarse.

* Póngase ropa liviana para mejorar la eficiencia del sueño. Evite mantas pesadas aislantes y considere usar un ventilador o aire acondicionado para enfriar el aire y

mejorar su circulación.

* Reduzca lo más posible el estrés y las preocupaciones. Trate técnicas de relajamiento, masajes y ejercicio. Hable con un profesional de la salud mental si Ud. está deprimido, ansioso o si tiene problemas personales.

Insomnio

El insomnio es el problema más común del sueño. La tendencia a reportar insomnio es mas frecuente en la mujer que en el hombre. En efecto, de acuerdo a la encuesta El Sueño en América de 2005 de NSF, más mujeres que hombres experimentan los síntomas de insomnio por lo menos unas noches por semana (57% contra 51%) y es más probable que ellas tengan somnolencia durante las horas del día. Algunas veces, las mujeres comienzan a tener noches de insomnio asociadas con la menstruación, el embarazo o la menopausia y se les hace difícil romper los malos hábitos del sueño. Afortunadamente hay varios caminos para mejorar el sueño, incluyendo los que puede hacer Ud. mismo como hacer ejercicio, establecer horas regulares para acostarse y levantarse, cambios en la dieta (menos o no cafeína y alcohol) y mejorar su medio ambiente del sueño. Un estudio encontró que mujeres posmenopáusicas con sobrepeso que hacen ejercicio por la mañana tienen menos dificultad para dormirse y mejor calidad de sueño que las que hacen ejercicio por la noche.

Si el insomnio persiste y cambios en el estilo de vida, el medio ambiente o en la dieta no ayudan, un médico puede prescribir un medicamento que promueve el sueño (hipnótico). En algunos casos, podría haber una causa fundamental y tratable, tal como depresión (las mujeres son dos veces más probables que los hombres de reportar depresión), estrés, ansiedad, reflujo gastroesofágico, problemas de la vejiga o dolor. Los médicos pueden prescribir antidepresivos (para la depresión), ansiolíticos (medicamentos anti-ansiedad), medicamentos para la acidez, incontinencia o dolor y/o medicamentos hipnóticos para mejorar el sueño.

Apnea del Sueño

La apnea del sueño es un trastorno serio del sueño que se caracteriza por roncar, respiración interrumpida durante el sueño y somnolencia excesiva durante las horas del día. Se calcula que 18 millones de estadounidenses tienen apnea del sueño incluyendo una de cada cuatro mujeres mayores de 65 años de edad. Mientras que la apnea es más común en los hombres, aumenta en las mujeres después de cumplir los 50 años de edad. Debido a que el sobrepeso es un factor de riesgo para apnea del sueño, el aumento de grasa abdominal durante la menopausia puede ser una razón las mujeres en menopausia son 3.5 veces más propensas de tener este trastorno del sueño. Algunos atribuyen su prevalencia a cambios hormonales tales como la disminución de progesterona. Estudios también han encontrado que la apnea del sueño está asociada al aumento de la presión arterial., un riesgo para enfermedad cardiovascular y derrame cerebral. Si alguno de estos síntomas aparece, es importante discutirlo con su médico. Existe una variedad de formas efectivas de tratamiento.

Síndrome de Piernas Inquietas (RLS) y Trastorno de Movimiento Periódico de las Extremidades (PLMD)

RLS es un trastorno neurológico de movimiento que afecta hasta a 12 millones de estadounidenses. Sus síntomas fueron mencionados antes. Debido a que las sensaciones desagradables ocurren durante el descanso y se alivian con el movimiento, los que sufren de RLS tienen dificultad para dormir. En la encuesta El Sueño en América de 2005 de NSF, el 15% de la población femenina adulta reportó síntomas de RLS unas pocas noches por semana o más. Debido a las dificultades para dormir, RLS puede conducir a somnolencia durante las horas del día, cambios de ánimo, ansiedad y depresión. Un estudio encontró que el 42% de las personas con RLS dijo que les afecta las relaciones con su pareja.

Aunque no sabemos la causa exacta de RLS, investigaciones recientes indican que la deficiencia de hierro y folato puede ser un factor de riesgo. El tratamiento puede incluir suplementos de hierro o vitaminas, cambios en el estilo de vida y medicamentos.

Como el 80% de las personas con RLS también tiene movimientos involuntarios o contracciones de las piernas durante el sueño que pueden ocurrir cada 20 – 30 segundos. Estos síntomas pueden ser molestos para un compañero/a de cama, pero también son tratables.

Narcolepsia

Sentirse soñolienta durante el día o en horas que se espera estar despierta puede indicar la necesidad de más sueño, la presencia de un trastorno serio pero tratable tal como los antes mencionados o narcolepsia, un trastorno neurológico crónico que afecta a aproximadamente una de cada 2.000 personas. Los síntomas de narcolepsia frecuentemente aparecen en los años de la adolescencia. Además de somnolencia excesiva durante las horas del día, las personas con narcolepsia tienen "ataques repentinos" de sueño (un deseo irresistible de dormir), de repente pierden tono muscular o fuerza (cataplejía) y pueden tener sueño perturbado durante la noche. Las mujeres que están embarazadas o que consideran tener un hijo deben discutir los medicamentos con su médico. Adelantos científicos recientes han conducido a un mejor entendimiento de la causa de esta condición y nuevos tratamientos han dado a los médicos más formas de ayudar a controlar sus síntomas.

Trastornos Nocturnos de la Alimentación Relacionados al Sueño

Las personas con trastornos nocturnos de la alimentación relacionados al sueño (NS-RED), una condición rara, toman alimentos durante la noche mientras parecen estar dormidos. Debido a que las partes del cerebro que controlan la memoria están dormidas, las personas con NS-RED no pueden recordar el haber comido durante la noche. Un estudio indica que más del 66 por ciento de los que lo sufren son mujeres. NS-RED puede ocurrir durante sonambulismo. Puede ser causado por medicamentos (como algunos medicamentos prescritos contra depresión o insomnio) o por trastornos del sueño (como apnea del sueño, síndrome de las piernas inquietas) que causa despertamientos y que provoca comer dormido.

Dolor y Sueño

Más mujeres (58%) que hombres (48%) sufren de dolores nocturnos, de acuerdo a una Encuesta Gallup de NSF de 1996. En una encuesta más reciente El Sueño en América de NSF de 2000, una de cada cuatro mujeres reportó que dolor o incomodidad física interrumpieron su sueño tres noches por semana o más. Las condiciones de dolor como migraña, dolores de cabeza de tensión, condiciones reumáticas o artríticas a la vez que acidez son todas más comunes entre las mujeres. El dolor puede hacer más difícil el dormirse o conduce a despertamientos durante las horas de la noche o temprano por la mañana. Pueden ayudar técnicas de relajamiento, bioretroalimentación, tratamiento cognitivo conductual y medicamentos prescritos o sin receta médica. El tratamiento puede tener como objetivo el dolor, la dificultad para dormir o ambos.

Trabajo por Turnos

Los trabajadores por turnos – como uno de cada cinco estadounidenses – trabajan horas no tradicionales (no las horas típicas de 9 A.M. a 5 P.M.). Efectos comunes son dificultad para dormirse y obtener calidad de sueño durante el día. Las mujeres que trabajan en el turno de la noche duermen menos y su sueño es más perturbado. En general, los trabajadores por turnos reportan más accidentes y enfermedades relacionados al sueño. Turnos por la noche y turnos rotatorios pueden poner tensión en una familia cuando hay menos tiempo disponible para cumplir las responsabilidades de la familia/hogar y para disfrutar de actividades recreativas y sociales. Las trabajadoras femeninas por turnos también sufren de ciclos menstruales irregulares, dificultad para embarazarse, promedios más altos de abortos, nacimientos prematuros y bebés con peso más bajo al nacer que las mujeres que trabajan un día regular, de acuerdo a varios estudios grandes. Sin embargo, la mayoría de las mujeres trabajadoras por turnos tienen bebés normales y saludables. Los cambios en exposición a la luz y la pérdida de sueño causada por el trabajo por turnos puede tener efectos biológicos u hormonales que no son comprendidos completamente todavía. Un estudio a gran escala sobre mujeres que trabajaban turnos de noche por un período de 3 años encontró un riesgo mayor de 60% de desarrollar cáncer del seno. Las mujeres trabajadoras por turnos deben consultar con su médico si experimentan dificultades menstruales, infertilidad, embarazo u otras condiciones/problemas médicos.

Cuando Ver a un Médico

Muchos problemas del sueño pueden ser mejorados al cambiar sus hábitos de sueño, reducir el estrés, mejorar su dieta o hacer ejercicio. Si los problemas del sueño persisten, se aconseja buscar ayuda profesional. Su médico determinará la causa de su problema del sueño y puede referirla a un centro de trastornos del sueño. Estos centros están administrados por especialistas del sueño quienes tomaran un historial sobre sus problemas de sueño y si fuera necesario pueden monitorizar su sueño durante la noche.