El Embarazo y el Sueño

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Puntos Básicos

Para la mayoría de las mujeres, el embarazo es un tiempo de gran felicidad y de gran anticipación. Desafortunadamente, también puede ser un tiempo de disturbios serios en el sueño, aún en mujeres que nunca han tenido problemas para dormir. De acuerdo a la encuesta “Ómnibus Sleep in America” de 1998 de la Fundación Nacional del Sueño, el 78% de las mujeres reporta más disturbios del sueño durante el embarazo que en cualquier otra época. Muchas mujeres también reportan sentirse extremadamente fatigadas durante el embarazo, especialmente durante el primero y tercer trimestres. Considerando las demandas físicas y emocionales del embarazo y la prevalecía de trastornos del sueño entre mujeres embarazadas, no es de sorprender que las madres encinta estén tan cansadas.

Una de las razones para la fatiga y los problemas del sueño es los cambios hormonales. Por ejemplo, el aumento del nivel de progesterona es responsable por la excesiva somnolencia durante el día, especialmente durante el primer trimestre. La progesterona también tiene un efecto inhibidor en los músculos lisos, condición que es parcialmente responsable de los viajes frecuentes al baño durante la noche. Estas interrupciones a la vez que las causadas por náusea y otras incomodidades relacionadas al embarazo pueden resultar en una pérdida significativa de sueño. Muchas mujeres también reportan insomnio debido a las emociones y ansiedad sobre el trabajo de parto y el parto, balancear la maternidad y el trabajo y la relación cambiante con su pareja. Esto es especialmente verdad en madres primerizas. Para la mayoría de las mujeres, el tener una noche completa de sueño es aún más difícil después de que el bebé nazca. Es muy importante para las mujeres embarazadas priorizar el sueño y buscar estrategias efectivas para resolver sus problemas de sueño lo más temprano posible en su embarazo. Para recomendaciones sobre como resolver éstos y otros problemas del sueño, vea “Consejos.”

Muchos trastornos del sueño pueden ser causados o pueden empeorar con el embarazo. En un estudio de más de 600 mujeres embarazadas, el 26% reportaron síntomas del síndrome de piernas inquietas (RLS), una condición caracterizada por sensaciones desagradables en las piernas que empeoran por la noche y que se alivian con movimiento. Otro problema común durante el embarazo es la acidez, también conocida como esfermedad de reflujo gastroesofágico (GERD). Un estudio reciente encontró que entre el 30 - 35% de las mujeres embarazadas experimenta GERD casi constantemente durante el embarazo. Las mujeres embarazadas también corren el riesgo de desarrollar apnea del sueño, un trastorno en el que la respiración es interrumpida repetidamente durante el sueño. Esto es particularmente verdad en mujeres obesas cuando están embarazadas. La apnea del sueño puede causar complicaciones durante el embarazo tales como hipertensión gestacional, preeclampsia y bajo peso del bebé al nacer. También está asociada con un mayor grado de somnolencia excesiva durante el día en comparación con mujeres que no tienen apnea del sueño durante el embarazo. Si usted está embarazada y siente que puede sufrir de apnea del sueño, es importante que hable con su médico sobre las maneras de controlarla.

Poco sueño también puede tener un efecto en el trabajo de parto y el parto. Investigadores de la Universidad de California en el Centro Médico de San Francisco encontraron recientemente que las mujeres que duermen menos de 6 horas por noche tienen trabajos de parto más largos y son 4,5 veces más propensas a tener partos por cesárea. Basados en estos resultados, los investigadores recomiendan que los médicos hablen con sus pacientes embarazadas sobre ambos la cantidad de sueño y la calidad del sueño como parte del cuidado prenatal básico y hagan énfasis sobre la importancia de “dormir por dos”.

Síntomas

Estos son los problemas comunes del sueño que pueden ocurrir durante el embarazo y sus síntomas:

Insomnio - El insomnio relacionado al estrés o ansiedad sobre el trabajo de parto, el parto y/o balancear el trabajo y la maternidad puede resultar en pérdida significativa de sueño.

Síndrome de piernas inquietas (RLS) - Los síntomas de RLS incluyen sensaciones desagradables en las piernas, a veces descritas como sabandijas caminando por las piernas, hormigueos o molestia.
Estas sensaciones empeoran por la noche o en las horas antes de acostarse y se alivian temporalmente con movimiento o al estirar las piernas.

Apnea del sueño - Un trastorno del sueño en el que la respiración es interrumpida repetidamente durante el sueño. Una característica notable de la apnea del sueño es ronquidos fuertes acompañados por jadeo o ahogo durante el sueño.

Reflejo gastroesofágico nocturno (GERD nocturno) - GERD, también conocido como acidez gastroesofágica, es considerado parte normal del embarazo. Los síntomas nocturnos de GERD pueden trastornar el sueño durante el embarazo.

Micción frecuente por la noche - La necesidad frecuente de orinar durante la noche es una característica común del embarazo y puede resultar en pérdida de sueño.

Tratamiento

El tratamiento para los problemas del sueño durante el embarazo se complica por el hecho que la terapia de medicamentos puede hacer daño al feto en desarrollo. Por ejemplo, la mayoría de los medicamentos usados para tratar el insomnio conllevan algún riesgo y típicamente no son recomendados para las mujeres que están embarazadas o amamantando. Sin embargo, al practicar buena higiene del sueño y seguir las recomendaciones bajo “consejos”, la mayoría de las mujeres puede controlar el insomnio relacionado al embarazo. Los medicamentos para el síndrome de piernas inquietas (RLS) también presentan riesgos para el feto en desarrollo. Las mujeres con más riesgo de desarrollar RLS durante el embarazo son las que tienen niveles dietéticos bajos de folato y de hierro. Las vitaminas prenatales que incluyen suplementos de folato y de hierro pueden aliviar los síntomas de RLS relacionados al embarazo.

Las mujeres con sobrepeso u obesas que están embarazadas, las mujeres que ganan peso excesivo y las mujeres que reportan roncar deben ser evaluadas para apnea del sueño. La presión positiva continua de las vías respiratorias (CPAP) es un tratamiento seguro y efectivo para la apnea del sueño durante el embarazo.

El reflujo gastroesofágico (GERD) puede ser tratado con antiácidos sin receta médica. También hay varias recomendaciones para evitar GERD bajo “consejos”.

No hay ningún medicamento sin receta para las mujeres embarazadas que experimentan micción frecuente durante la noche pero vea “consejos” para ver lo que puede hacer para reducir el problema a un mínimo.

Las buenas noticias sobre la mayoría de los problemas que las mujeres embarazadas experimentan es que tienden a desaparecer una vez que el embarazo haya terminado.

Consejos

Dormir bien durante el embarazo puede ser un reto. Siga estas recomendaciones durante su embarazo para reducir a un mínimo su pérdida de sueño:

  • Haga planes y horarios y haga del sueño una prioridad.
  • Trate de hacer ejercicio por lo menos 30 minutos cada día. A menos que su proveedor del cuidado de la salud le haya aconsejado algo diferente.
  • Duerma sobre su lado izquierdo para mejorar el flujo de sangre y de nutrientes hacia su feto y su útero y riñones. Trate de evitar acostarse boca arriba por períodos largos de tiempo.
  • Tome mucho líquido durante el día, especialmente agua, pero disminuya la cantidad que toma las horas antes de acostarse.
  • Para evitar acidez gastroesofágica, no coma grandes cantidades de alimentos picantes, ácidos o fritos. También coma comidas pequeñas frecuentes durante el día.
  • Si comienza a roncar, hágase un examen de la presión arterial y de la proteína en la orina - especialmente si tiene los tobillos hinchados y dolor de cabeza.
  • Si desarrolla el Síndrome de las Piernas Inquietas, Ud. debería hablar con su médico sobre una deficiencia de hierro.
  • Si no puede dormir, no se quede en la cama para forzarse a dormir. Levántese y lea un libro, escriba en su diario o tóme un baño caliente.
  • Cuando duerma, acuéstese sobre un lado con las piernas y caderas dobladas. Coloque almohadas entre las piernas, debajo del abdomen y detrás de la espalda. Esto puede aliviar la presión en la espalda baja.
  • Encienda una lucecita nocturna en el cuarto de baño en vez de encender la luz principal - ésta la despertará menos y la ayudará a volver a dormir más rápidamente.
  • Añada siestas durante el día cuando sea necesario.

Datos de la Encuesta

La encuesta “Ómnibus Sleep in America” de 1998 de la Fundación Nacional del Sueño encontró que el 78% de las mujeres reportó más sueño disturbado durante el embarazo que en cualquier otra época y que hasta el 15 por ciento de las mujeres desarrolló el síndrome de las piernas inquietas (RLS) durante el tercer trimestre de embarazo. La encuesta también encontró que el 51% de las mujeres embarazadas o recientemente embarazadas reportó tomar por lo menos una siesta entre semana; el 60% reportó tomar por lo menos una siesta durante el fin de semana.

Traducido por Alvaro Diaz, Abril 16, 2007